viernes, 3 de junio de 2011

La misma canción

Se alcanza a oir a lo lejos una dulce melodía que trae consigo melancolía. El sube y baja se emociones está provocando nauseas mañaneras e insomnios. La simplicidad se hace presente recordándonos que nada es sencillo y que la mente nos domina. Sólo queremos escuchar la misma canción una y otra vez, con el afán de encontrar una respuesta o de olvidarse de la pregunta. La añoranza nos escupe de sus entrañas y nos obliga a abrir los ojos más que nunca para dejar que el corazón vea con claridad; ahí siempre encontramos la respuesta.

Es momento de permanecer en silencio y escucharlo claramente, dejarnos llevar por su inmensidad y caminar a su lado. Abrazar la soledad y añorar la obscuridad. Queremos crecer; dejemos de soñar y vivamos nuestra realidad.

lunes, 2 de mayo de 2011

Noche luminosa

Son casi las doce de la noche, el suspiro me arrebata y la soledad me acaricia. Mi cabeza no deja de recordar aquel dulce encuentro; simple pero profundo. Tu mirada me absorbe casi tanto como los olores que nos rodean. El agua fría en mis pies, me regresa a la realidad al mismo tiempo que eriza mi piel, tal como lo hacen diariamente tus palabras; sinceras, fluidas y recurrentes, así como nuestro destino, o coincidencia.

Me quedo absorta por la oscuridad de la noche, las estrellas nunca antes habían brillado con tanto resplandor y me pongo a pensar en lo frustrante que es tener que viajar para admirar un panorama de ésta magnitud. A veces quisiera tener más que un recuerdo, poder dar un paso en cualquier dirección y teletransportarme. Porque las noches de ti son mejor.

El tiempo está pasando y las miradas se siguen encontrando, las caricias motivando y la sonrisa inspirando. Es momento de dejar que el reloj marque las 12:01 y nosotros sigamos coincidiendo en este camino luminoso que nos hace soñar despiertos y sonreír dormidos. Toma mi mano fuertemente y caminemos por el todo. Envuelve, ilumina, inspira, motiva, crece, significa y encuentra. No necesito más.


martes, 15 de marzo de 2011

Martes de odio

Comportamiento errático una y otra vez. Nos inquietamos por saberlo todo. Cuando más nos acercamos, un reflejo nos hace escupirlo todo y de un sólo golpe. Nos gusta observar la coraza; no nos gusta el sabor que escurre al romperse. Un líquido se apodera de nosotros y nos anestesia la cabeza. Que cabeza, el cerebro. O lo que queda de él. Caminamos pensando en correr. Corremos pensando en detener el ritmo. Nos detenemos soñando con volar. Comportamiento humano, una vez más. Queremos llegar hasta el abismo pero no estamos dispuestos a gatear bajo la obscuridad. ¡Hasta la cima! - exclamamos con emoción. No contemplamos la consecuente bajada. Veloz y desconcertante. Leyes de física que queremos borrar con pesadillas de idealismo. Fuerza natural que pretendemos evadir con magia elemental. Estamos o queremos no estar. Somos o anhelamos desaparecer. Sentimos o creemos vivir. Sobrevivimos. Si hablas mucho nadie entiende. Cuando gritas todo la gente huye. Si quieres cambiar, pierdes tu esencia. Si quieres mantenerte, egocéntrico aferrado. Un martes cualquiera, la vida se apaga. Deja de girar, detente a escuchar. No me mires, observáte y guarda silencio. No digas lo que siempre has querido callar. No temas lo que a diario te atreves a retar. No, no, no. Frustración inmediata y volvemos a empezar.



*Message to bears tocan de fondo mientras decides leer.

miércoles, 16 de febrero de 2011

Nuestra utopía


Regresemos a lo que alguna vez fuimos; Seamos lo que nunca hemos podido ser.


Una imagen sugerida por los sentidos que carece de verdadera realidad; por definición es lo que significa vivir fuera de nosotros, o mejor dicho, ser una ilusión. Nuestro comportamiento social esta regido por absurdas y contradictorias maneras de "deber ser". Hemos hecho y deshecho de todo para aseguranos a nosotros mismos que asi es como debemos funcionar. Queremos pensar que existe un código que nos asegura la felicidad eterna. Buscamos lo que en el fondo no deseamos y es ahí cuando empiezan los problemas...


Vivimos confundidos y frustrados por ignorarnos para seguir un patrón que aparentemente ha funcionado por millones de años y que la gente que nos rodea se empeña en asignarnos. Somos capaces de entenderlo, asimilarlo y aplicarlo, pero dudo mucho que seamos capaces de transformarlo hacía nosotros para entonces si sentirnos parte de una realidad. Talvez estoy exagerando pero creo que la manera en la que nos han enseñado a convivir en sociedad ha sido la más compleja y errónea; no busco vivir de la manera más sencilla posible, simplemente busco mi realidad.


Empiezo a creer que solo formamos parte de un sistema muy bien planificado, sigo sintiendome extrañamente ajena. A veces las cosas parecen tomar un ritmo y logran sonreírme, a veces no tanto. Sin embargo, me cautiva cuando por momentos el código se fragmenta y aparecemos espontáneos.


Cada quién crea su propia ilusión, unos más apegados a lo que verdaderamente son, otros simplemente buscan elevarse. Entonces... Si al verme logras sonreír, ¿es por qué me has percibido tal cual soy? o ¿por qué has encontrado la manera de envolverme en tu ilusión?




lunes, 14 de febrero de 2011

Noctámbulo



Daba un paso y estaba en otra ciudad, me regresaba y estaba fuera de mi; respirar costaba trabajo, observarte a la distancia más. Fueron minutos penetrantes, casi como los de aquel olor que florecía en la lejanía. Un tic-tac me recordaba que el tiempo se había detenido y que el palabreo incesante se acercaba conforme la noche se alejaba. Confrontación de poderes, un sube y baja asombroso que era capaz de mantener mi cabeza ocupadísima en no querer pensar más. Pestañeo de ojos, luces y bochornos se manifestaban pero mi ojo aferrado a darle vida al sueño se volvía más perspicaz.

Para cruzar esa frontera entre verdad y realidad habría que romper algunos lazos, brincar dimensiones y amarrar situaciones. Mientras tanto, los segundos seguían acomodándose a la perfección dándole brillo a aquella agria melodía acompañada de imágenes robustas y oblicuas.

Algún día seremos más que hoy, no tiene caso detenerse y analizar. Así aprendímos a ser, ahora es difícil cruzar la frontera tantas veces sin perder la noción del verdadero lugar de origen o de la veracidad de cada migración. Existe una fascinante fuerza que nos comprueba que para dejar de soñar hay que dejar de crear; creer para crear.

La consciencia se mantiene alerta durante la noche, los sentimientos se agudizan y las historias crecen. Al detenerse, el ritmo se quiebra y existe la posibilidad de despertar a quién sin imaginarlo, te encontró en su sueño.


jueves, 3 de febrero de 2011

Ceguera

Hace ya un tiempo que no me detenía a escribir o mejor entendido a escucharme. Y es que mi vida ha dado tantos giros ultimamente que suelo olvidar la manera en que el concepto velocidad influye en mi vida. ¿Cuántas veces me lo han dicho? No corras... observa, detente, respira, inspira y sigue caminando. Es fácil decirlo, como todos sabemos; es fácil entenderlo, como pocos sabemos; lo verdaderamente difícil es dejar de pensarlo, como no hacemos.


Sin embargo hoy, me entró con mucha fuerza una energía dormida que susurró deliciosamente ligeras y nuevas palabras. Quisiera compartirlas pero aún no comprendo su significado, son cosas que suceden mientras sueño. Recorro y creo ese camino desconocido que me se de memoria manteniendo los ojos cerrados. Nunca había sentido tanta seguridad en medio de la obscuridad, jamás había percibido la tranquilidad que me da la inceridumbre. Que tonto afán el de querer saber la respuesta antes de siquiera formularnos bien la pregunta.


Faltan muchos ojos por abrir, entretanto me dejo llevar por el cíclope que me renueva con tan sólo contemplarse a sí mismo... y es que al fin puedo verme reflejada o cautivada por su sabiduria.

miércoles, 1 de diciembre de 2010

Nuevo viejo, viejo nuevo


Cuando decidí inscribirme, mi motivación principal fue, evidentemente, la pasión por la tipografía y en segundo lugar, la sensación de una nueva experiencia. Hablando en particular de mi segundo motivo.... mmm... dejó mucho que desear. En primera, estuve en un lugar ya memorizado, viendo caras conocidas que a su vez conocían a otras caras menos conocidas para mi.

En fin... nada de nuevo. Al contrario, me hizo recordar viejas y no tan exquisitas situaciones...

Les dejo esta imagen que me encontré en el flickr... la esencia de un otoño nuevo viejo.
(para mi)