martes, 29 de noviembre de 2011

Ceguera artificial

Cómo no sentir que puedo volar, si la inmensidad se presenta ante mi.
Cómo no abrazar la noche, si su majestuosidad alumbra más que cualquier día.
Cómo no querer soñar, si en los sueños nos volvemos creadores infinitos.
Cómo no desear un sonrisa, si me hipnotiza su brillo.
Cómo no sentirse pleno, si la tranquilidad se manifiesta a cada instante.
Cómo no querer abrir los ojos, si los matices relucen dentro de mi.

(Te encuentras en medio de lo azul, un paisaje listo para ser contemplado. Te abraza un clima cálido al mismo tiempo que te invade la mágica e inexplicable sensación de no saber ni dónde estás pero sentirte completamente parte de. Volteas a tu alrededor y no ves nada más que una sutil mezcla de color en la que predomina la certeza de saberte parado justo donde algún día soñaste. Respiras paz y suspiras realidad.)

¿Cómo es que algunos prefieren no darse cuenta?

miércoles, 12 de octubre de 2011

Callar y morir

Me molesta el ruido del claxon, el ruido visual, la visión minimizada, las porciones pequeñas, los espacio pequeños mal planeados, los planes que no salen, las palabras que no fluyen, los colores que no aparecen, las criticas destructivas, la destrucción de los sueños, los sueños que no se vuelven realidades, el estrés colectivo, mi estrés nocturno, las noches sin luz, los días sin luz, unos ojos sin brillo, unos ojos molestos, mis ojos tristes, las lágrimas, las heridas, los curitas, la comezón, el tomar agua de un vaso, el tomar agua fría, el no tomar agua, el hacer pipí 8 veces al día, el ir en calle y querer hacer pipí, el caminar lento, el sentir que no llego a ningún lado, el esforzarme demasiado, el no entender mi alrededor, el sentirme ajena, el no poder gritar cuando más quieres, el gritar cuando no debes, el extrañar, cuando pierdes una cosa, tener buena memoria pero olvidar cosas esenciales, el comer tarde, la impuntualidad, la informalidad, la apatía, derrumbarme sin razón… Me molesta sentirme molesta y sentir que muero si no lo digo.

martes, 30 de agosto de 2011

Blanco

El ambiente es blanco, casi puro. Mi mente se aleja de todo ruido y busca encontrar la calma en cada letra. Te veo mirándome a los ojos y sonriendo, ni una palabra se dice entre nosotros, pero nuestros cuerpos ya están gritando. Estas del otro lado, recargado en un árbol y proyectando mis pensamientos hacia los tuyos. Estamos disfrutando la lejanía y sólo porque sabemos que es el último paso para ya no separarnos jamás. Así funciona la mente, compleja y abstracta, enredada y confusa, creativa y sensible; como tú en mi, como yo en ti; los dos en el universo y el universo en su soledad.

Me llenan las ganas de caminar hacia ti, no llevo prisa, se a dónde quiero llegar. El suelo es firme pero frío, tu mirada me sigue motivando y mis manos te siguen alcanzando. Ha pasado el tiempo casi sin darnos cuenta, el panorama a contemplar es demasiado bello para ignorarlo. La fuerza que compartimos es tanta que nos permite rozar nuestros dedos a pesar de la distancia. Somos seres muy fragiles, con pensamientos aún más.

Por momentos somos intangibles, así como invencibles. En nuestro suspiro se encuentra la verdad que está a punto de ser revelada; en la mirada se refleja el color de una nueva vida, llena de matices cálidos y sombreada con detalle. Nuestras palabras se explotan y combinan creando sensaciones de una magnitud nunca antes percibida. Somos algo nuevo, un concepto aún indefinido, un parametro a seguir para aprender a soñar despiertos y a volar descalzos. Somos una línea por la cual se entrelazan diagonales que provocan un respiro simultáneo. Energía y luz es lo que hay. Palabras por inventar y sentimientos por definir. Un ambiente blanco, puro como nuestro amor.

martes, 5 de julio de 2011

Una noche en Barcelona

Hoy decidí sentir mi libertad.

Desde hace algún tiempo lo que busco es caminar sin sentido en un lugar ajeno, no saber hacía donde ir y allá en la lejanía encontrarme. La noche me invito a hacerlo, sin preocupaciones, distracciones ni sonidos… solo yo y mi silencio. De esas cosas simples que más se disfrutan y que sin duda pocos comprenden.

Caminé por las calles instintivamente, sin dudar dí vuelta a la izquierda y llegue al lugar donde proyectarían la película. Sola, al otro lado de mi hogar, me sentí completamente feliz. Y es que la clave no es tener siempre compañía, sino llevar en tu alma a las personas que la engrandecen. De regreso me fui sintiendo parte de un lugar… y es que en poco tiempo he logrado conectar con la ciudad. Se siente confortable y me inspira a crear mi espacio y mi libertad. Ésta noche en Barcelona me ha dado tranquilidad y seguridad; no más incertidumbre. La soledad es mi mejor compañía y mis sueños nunca antes habían estado tan despiertos. Una nueva etapa se manifiesta, un camino largo por recorrer se vislumbra, una vida por compartir se acerca. Me siento bien, la noche lo sabe y ahora tú también.

Hoy encontré mi libertad.

domingo, 26 de junio de 2011

Fotografías.

Estando lejos uno valora más, se quiere llevar hasta el más recóndito espacio de cada ciudad que recorre. Usualmente resolvemos esto por medio de una cámara fotográfica; presionamos el disparador cada 2 minutos. Al poco tiempo el rollo se nos acaba y alcanzamos a rescatar dos que tres buenas tomas… nada se acerca a la asombrosa realidad que vivimos.

En mis notas de viaje he decidido que es mejor fotografíar sensaciones. Lo importante es lograr capturar la esencia del lugar que visitaste… y mejor aún la manera en la que te hizo sentir. Tomar infinitas fotos de paisaje con una sonrisa en primer plano no nos dice mucho. Cualquiera puede meterse a google y hacer un sencillo photoshopazo para entonces tener un album lleno de imágenes sin fondo.

Esta vez lo haré diferente… no quiero plasmar lo que cualquiera puede ver. Al final lo que quiero es tener esa fotografía en mis manos para recordar y revivir la sensación que invadió mi cuerpo y mente estando ahí; y más importante, tú estando allá.

...Cadaquès 2011...

viernes, 3 de junio de 2011

La misma canción

Se alcanza a oir a lo lejos una dulce melodía que trae consigo melancolía. El sube y baja se emociones está provocando nauseas mañaneras e insomnios. La simplicidad se hace presente recordándonos que nada es sencillo y que la mente nos domina. Sólo queremos escuchar la misma canción una y otra vez, con el afán de encontrar una respuesta o de olvidarse de la pregunta. La añoranza nos escupe de sus entrañas y nos obliga a abrir los ojos más que nunca para dejar que el corazón vea con claridad; ahí siempre encontramos la respuesta.

Es momento de permanecer en silencio y escucharlo claramente, dejarnos llevar por su inmensidad y caminar a su lado. Abrazar la soledad y añorar la obscuridad. Queremos crecer; dejemos de soñar y vivamos nuestra realidad.

lunes, 2 de mayo de 2011

Noche luminosa

Son casi las doce de la noche, el suspiro me arrebata y la soledad me acaricia. Mi cabeza no deja de recordar aquel dulce encuentro; simple pero profundo. Tu mirada me absorbe casi tanto como los olores que nos rodean. El agua fría en mis pies, me regresa a la realidad al mismo tiempo que eriza mi piel, tal como lo hacen diariamente tus palabras; sinceras, fluidas y recurrentes, así como nuestro destino, o coincidencia.

Me quedo absorta por la oscuridad de la noche, las estrellas nunca antes habían brillado con tanto resplandor y me pongo a pensar en lo frustrante que es tener que viajar para admirar un panorama de ésta magnitud. A veces quisiera tener más que un recuerdo, poder dar un paso en cualquier dirección y teletransportarme. Porque las noches de ti son mejor.

El tiempo está pasando y las miradas se siguen encontrando, las caricias motivando y la sonrisa inspirando. Es momento de dejar que el reloj marque las 12:01 y nosotros sigamos coincidiendo en este camino luminoso que nos hace soñar despiertos y sonreír dormidos. Toma mi mano fuertemente y caminemos por el todo. Envuelve, ilumina, inspira, motiva, crece, significa y encuentra. No necesito más.