lunes, 5 de marzo de 2012

Rayos de luz

Rojo. La insensatez del corazón que se encierra con valentía.
Amarillo. La alegría incomprensible que no se tarda en desvanecer.
Blanco. El silencio de tu mente revelando las palabras.
Azul. La nostalgia efímera de abrazar lo que ya no eres.
Negro. La manía de aferrarte a la inmensidad de tu alma.
Verde. Inefable calma que hace relucir la esencia de tu sombra.
Morado. La exquisitez que se derrama a través de una lágrima.
Gris. Melancolía fragmentada que se enreda con tus dudas.
Naranja. Satisfacción con la que te atragantas sin siquiera mirar.















Y tú, ¿de qué color te sientes hoy?

miércoles, 8 de febrero de 2012

Fachadas

La primera búsqueda pareció ser la última; sus ojos brillaron por un instante pero el momento se disolvió. Anduvieron por kilómetros observando fachadas de colores que esperaban guardar ilusiones de antaño. El camino comenzó a definirse mientras ellos, con un abrazo construyeron la curva que faltaba y que los llevaba a comenzar esa nueva e incesante búsqueda.

enero 7, 2012

martes, 17 de enero de 2012

Cualquiera

Prisa-pasos-tráfico-miradas-ruido-sirenas-angustia-estrés-más pasos-roces-sorpresa-sonrisa-segundos-silencio-recuerdos-suspiros-calma-noche

Así pasa un día más, o ¿un día menos?

11-ene-2012

viernes, 6 de enero de 2012

Primera del año

Que comience un nuevo año, renovado y reinventado; días llenos de luz buscando suplantar cualquier nubarrón de oscuridad. Que empiece nuestro año, el que dura una eternidad.

miércoles, 21 de diciembre de 2011

Frío

Cuando estás sumergido en un ambiente de paz, no queda más que suspirar y sentir la libertad. Nada te rodea y por lo mismo, nada te detiene. Tienes ganas de ser y eso asusta, porque puedes llegar a explorar lo que nunca has querido ser. De pronto, logras escuchar el silencio inadvertido que durante el día te ha perseguido, tu cuerpo responde involuntariamente y los latidos se aceleran. La nada está frente a tus ojos. Acércate y dile lo que en tus más confusos sueños sientes; abraza la oscuridad y conoce tu soledad.

lunes, 19 de diciembre de 2011

Época de provocar

Empecé escribiendo con las ganas de hacer una reflexión acerca de cómo percibo esta época de festividades. Al momento de leer el párrafo que llevaba, me di cuenta que había perdido el objetivo por completo. Y es que, independientemente de mi postura al respecto, creo que no encuentro la manera socialmente correcta de decir lo que pienso. No se si sea por la nube de “alegría” en el que la mayoría está envuelto, o por la carente necesidad de seguir siendo señalada. Pero no sobra decir, que al igual que yo, existen otras personas que decidimos ver ambos lado de la historia.

Como en muchas otras situaciones, la hipocresía juega el papel principal en este mar de confusión. Y es que con tres meses de anticipación el bombardeo de mensajes “emotivos” comienza a hacer su aparición. Disculpen si soy agresiva, pero un regalo de intercambio en el cual ya se exactamente que recibiré (porque hay que evitar la fatiga de conocernos aunque sea poquito), no logra motivarme a compartir “mis mejores deseos”. No es por que me jacté de ser una excelente persona, pero sinceramente yo busco lograr eso en las personas todos los días, sin importar la época del año.

Podría seguir enlistando lo que a mi parecer está corrompido durante estas fechas, pero no se trata de eso (y ciertamente me da flojera). Lo que quiero lograr es que al igual que yo, la gente vea el otro lado de la historia. No soy aguafiestas por decir que no todo es magia y buenos deseos, pero simplemente así es. No se trata de poner tu mejor cara sólo por algunos meses. Tampoco se trata de querer borrar lo malo que sucedió durante el año con trivialidades. Se trata de ver las cosas como son: un cierre de año más, se terminan ciclos y se renuevan energías. Yo sólo digo que hagamos lo que nos gusta hacer siempre. Seamos verdaderos y no dejemos que la marea de ilusiones arrase con nuestra realidad.

martes, 29 de noviembre de 2011

Ceguera artificial

Cómo no sentir que puedo volar, si la inmensidad se presenta ante mi.
Cómo no abrazar la noche, si su majestuosidad alumbra más que cualquier día.
Cómo no querer soñar, si en los sueños nos volvemos creadores infinitos.
Cómo no desear un sonrisa, si me hipnotiza su brillo.
Cómo no sentirse pleno, si la tranquilidad se manifiesta a cada instante.
Cómo no querer abrir los ojos, si los matices relucen dentro de mi.

(Te encuentras en medio de lo azul, un paisaje listo para ser contemplado. Te abraza un clima cálido al mismo tiempo que te invade la mágica e inexplicable sensación de no saber ni dónde estás pero sentirte completamente parte de. Volteas a tu alrededor y no ves nada más que una sutil mezcla de color en la que predomina la certeza de saberte parado justo donde algún día soñaste. Respiras paz y suspiras realidad.)

¿Cómo es que algunos prefieren no darse cuenta?