martes, 5 de julio de 2011

Una noche en Barcelona

Hoy decidí sentir mi libertad.

Desde hace algún tiempo lo que busco es caminar sin sentido en un lugar ajeno, no saber hacía donde ir y allá en la lejanía encontrarme. La noche me invito a hacerlo, sin preocupaciones, distracciones ni sonidos… solo yo y mi silencio. De esas cosas simples que más se disfrutan y que sin duda pocos comprenden.

Caminé por las calles instintivamente, sin dudar dí vuelta a la izquierda y llegue al lugar donde proyectarían la película. Sola, al otro lado de mi hogar, me sentí completamente feliz. Y es que la clave no es tener siempre compañía, sino llevar en tu alma a las personas que la engrandecen. De regreso me fui sintiendo parte de un lugar… y es que en poco tiempo he logrado conectar con la ciudad. Se siente confortable y me inspira a crear mi espacio y mi libertad. Ésta noche en Barcelona me ha dado tranquilidad y seguridad; no más incertidumbre. La soledad es mi mejor compañía y mis sueños nunca antes habían estado tan despiertos. Una nueva etapa se manifiesta, un camino largo por recorrer se vislumbra, una vida por compartir se acerca. Me siento bien, la noche lo sabe y ahora tú también.

Hoy encontré mi libertad.

domingo, 26 de junio de 2011

Fotografías.

Estando lejos uno valora más, se quiere llevar hasta el más recóndito espacio de cada ciudad que recorre. Usualmente resolvemos esto por medio de una cámara fotográfica; presionamos el disparador cada 2 minutos. Al poco tiempo el rollo se nos acaba y alcanzamos a rescatar dos que tres buenas tomas… nada se acerca a la asombrosa realidad que vivimos.

En mis notas de viaje he decidido que es mejor fotografíar sensaciones. Lo importante es lograr capturar la esencia del lugar que visitaste… y mejor aún la manera en la que te hizo sentir. Tomar infinitas fotos de paisaje con una sonrisa en primer plano no nos dice mucho. Cualquiera puede meterse a google y hacer un sencillo photoshopazo para entonces tener un album lleno de imágenes sin fondo.

Esta vez lo haré diferente… no quiero plasmar lo que cualquiera puede ver. Al final lo que quiero es tener esa fotografía en mis manos para recordar y revivir la sensación que invadió mi cuerpo y mente estando ahí; y más importante, tú estando allá.

...Cadaquès 2011...

viernes, 3 de junio de 2011

La misma canción

Se alcanza a oir a lo lejos una dulce melodía que trae consigo melancolía. El sube y baja se emociones está provocando nauseas mañaneras e insomnios. La simplicidad se hace presente recordándonos que nada es sencillo y que la mente nos domina. Sólo queremos escuchar la misma canción una y otra vez, con el afán de encontrar una respuesta o de olvidarse de la pregunta. La añoranza nos escupe de sus entrañas y nos obliga a abrir los ojos más que nunca para dejar que el corazón vea con claridad; ahí siempre encontramos la respuesta.

Es momento de permanecer en silencio y escucharlo claramente, dejarnos llevar por su inmensidad y caminar a su lado. Abrazar la soledad y añorar la obscuridad. Queremos crecer; dejemos de soñar y vivamos nuestra realidad.

lunes, 2 de mayo de 2011

Noche luminosa

Son casi las doce de la noche, el suspiro me arrebata y la soledad me acaricia. Mi cabeza no deja de recordar aquel dulce encuentro; simple pero profundo. Tu mirada me absorbe casi tanto como los olores que nos rodean. El agua fría en mis pies, me regresa a la realidad al mismo tiempo que eriza mi piel, tal como lo hacen diariamente tus palabras; sinceras, fluidas y recurrentes, así como nuestro destino, o coincidencia.

Me quedo absorta por la oscuridad de la noche, las estrellas nunca antes habían brillado con tanto resplandor y me pongo a pensar en lo frustrante que es tener que viajar para admirar un panorama de ésta magnitud. A veces quisiera tener más que un recuerdo, poder dar un paso en cualquier dirección y teletransportarme. Porque las noches de ti son mejor.

El tiempo está pasando y las miradas se siguen encontrando, las caricias motivando y la sonrisa inspirando. Es momento de dejar que el reloj marque las 12:01 y nosotros sigamos coincidiendo en este camino luminoso que nos hace soñar despiertos y sonreír dormidos. Toma mi mano fuertemente y caminemos por el todo. Envuelve, ilumina, inspira, motiva, crece, significa y encuentra. No necesito más.


martes, 15 de marzo de 2011

Martes de odio

Comportamiento errático una y otra vez. Nos inquietamos por saberlo todo. Cuando más nos acercamos, un reflejo nos hace escupirlo todo y de un sólo golpe. Nos gusta observar la coraza; no nos gusta el sabor que escurre al romperse. Un líquido se apodera de nosotros y nos anestesia la cabeza. Que cabeza, el cerebro. O lo que queda de él. Caminamos pensando en correr. Corremos pensando en detener el ritmo. Nos detenemos soñando con volar. Comportamiento humano, una vez más. Queremos llegar hasta el abismo pero no estamos dispuestos a gatear bajo la obscuridad. ¡Hasta la cima! - exclamamos con emoción. No contemplamos la consecuente bajada. Veloz y desconcertante. Leyes de física que queremos borrar con pesadillas de idealismo. Fuerza natural que pretendemos evadir con magia elemental. Estamos o queremos no estar. Somos o anhelamos desaparecer. Sentimos o creemos vivir. Sobrevivimos. Si hablas mucho nadie entiende. Cuando gritas todo la gente huye. Si quieres cambiar, pierdes tu esencia. Si quieres mantenerte, egocéntrico aferrado. Un martes cualquiera, la vida se apaga. Deja de girar, detente a escuchar. No me mires, observáte y guarda silencio. No digas lo que siempre has querido callar. No temas lo que a diario te atreves a retar. No, no, no. Frustración inmediata y volvemos a empezar.



*Message to bears tocan de fondo mientras decides leer.

miércoles, 16 de febrero de 2011

Nuestra utopía


Regresemos a lo que alguna vez fuimos; Seamos lo que nunca hemos podido ser.


Una imagen sugerida por los sentidos que carece de verdadera realidad; por definición es lo que significa vivir fuera de nosotros, o mejor dicho, ser una ilusión. Nuestro comportamiento social esta regido por absurdas y contradictorias maneras de "deber ser". Hemos hecho y deshecho de todo para aseguranos a nosotros mismos que asi es como debemos funcionar. Queremos pensar que existe un código que nos asegura la felicidad eterna. Buscamos lo que en el fondo no deseamos y es ahí cuando empiezan los problemas...


Vivimos confundidos y frustrados por ignorarnos para seguir un patrón que aparentemente ha funcionado por millones de años y que la gente que nos rodea se empeña en asignarnos. Somos capaces de entenderlo, asimilarlo y aplicarlo, pero dudo mucho que seamos capaces de transformarlo hacía nosotros para entonces si sentirnos parte de una realidad. Talvez estoy exagerando pero creo que la manera en la que nos han enseñado a convivir en sociedad ha sido la más compleja y errónea; no busco vivir de la manera más sencilla posible, simplemente busco mi realidad.


Empiezo a creer que solo formamos parte de un sistema muy bien planificado, sigo sintiendome extrañamente ajena. A veces las cosas parecen tomar un ritmo y logran sonreírme, a veces no tanto. Sin embargo, me cautiva cuando por momentos el código se fragmenta y aparecemos espontáneos.


Cada quién crea su propia ilusión, unos más apegados a lo que verdaderamente son, otros simplemente buscan elevarse. Entonces... Si al verme logras sonreír, ¿es por qué me has percibido tal cual soy? o ¿por qué has encontrado la manera de envolverme en tu ilusión?




lunes, 14 de febrero de 2011

Noctámbulo



Daba un paso y estaba en otra ciudad, me regresaba y estaba fuera de mi; respirar costaba trabajo, observarte a la distancia más. Fueron minutos penetrantes, casi como los de aquel olor que florecía en la lejanía. Un tic-tac me recordaba que el tiempo se había detenido y que el palabreo incesante se acercaba conforme la noche se alejaba. Confrontación de poderes, un sube y baja asombroso que era capaz de mantener mi cabeza ocupadísima en no querer pensar más. Pestañeo de ojos, luces y bochornos se manifestaban pero mi ojo aferrado a darle vida al sueño se volvía más perspicaz.

Para cruzar esa frontera entre verdad y realidad habría que romper algunos lazos, brincar dimensiones y amarrar situaciones. Mientras tanto, los segundos seguían acomodándose a la perfección dándole brillo a aquella agria melodía acompañada de imágenes robustas y oblicuas.

Algún día seremos más que hoy, no tiene caso detenerse y analizar. Así aprendímos a ser, ahora es difícil cruzar la frontera tantas veces sin perder la noción del verdadero lugar de origen o de la veracidad de cada migración. Existe una fascinante fuerza que nos comprueba que para dejar de soñar hay que dejar de crear; creer para crear.

La consciencia se mantiene alerta durante la noche, los sentimientos se agudizan y las historias crecen. Al detenerse, el ritmo se quiebra y existe la posibilidad de despertar a quién sin imaginarlo, te encontró en su sueño.